Samadhi
Dos camas matrimoniales te envuelven en descanso profundo. La suave luz natural entra por ventanales sin vidrio, solo mosquitero protector, dejando que la brisa marina te arrulle. La vista hermosa hacia la calle desde adentro te conecta con la vida del pueblo: niños jugando, bicicletas pasando, el pulso cálido de Mazunte. Ventiladores mantienen frescura serena.